jueves, 23 de marzo de 2017

Guadalajara capital, la verdadera gran desconocida

Estoy seguro, que la inmensa mayoría de la gente, en el mejor de los casos, lo único que conoce de Guadalajara capital, es el Palacio del Infantado, su monumento más emblemático. Voy a intentar descubrirte otros lugares de la capital, que te recomiendo visitar y que estoy seguro que alguno de ellos te sorprenderá. Para llegar hasta ella y suponiendo que partamos de Madrid, tomaremos la A-2 y sobre el km. 51 o 55 tomaremos el desvío que accede directamente a la localidad.



 Panteón funerario de la Familia Mendoza 


La iglesia de San Francisco, aloja bajo el ábside una cripta, que es una réplica del panteón de los reyes, del Monasterio del Escorial. El vínculo de la familia Mendoza con esta iglesia se inicia en el siglo XIV cuando participaron en su reconstrucción, ya que ésta había sido pasto de las llamas. Posteriormente varios miembros de esta familia solicitaron ser enterrados allí. A comienzos del siglo XVII la familia decide crear un panteón, el que podemos contemplar hoy en día es concluido a finales de ese mismo siglo. Tuve la oportunidad de visitarlo por primera vez gracias a la universidad de Alcalá de Henares, cuando todavía no estaba abierto al público y la verdad me quedé maravillado. Me parecía increible que algo así no fuese conocido nada más que por algunos eruditos y que no estuviese accesible a visitas para el público en general. La mayor parte de los propios habitantes de la ciudad, desconocian su existencia. Hay que decir que esta iglesia formó parte durante siglo y medio de un conjunto de instalaciones militares, conocido como "El fuerte", con lo que su acceso estuvo restringido. Al pasar dichas instalaciones a manos civiles, se ha rehabilitado por parte de Castilla La-Mancha el panteón, quedando pendiente de rehabilitación las urnas funerarias. Durante la invasión francesa, el panteón fue asaltado por tropas de ese país buscando en él elementos de valor, destrozando la mayor parte de las urnas funerarias y dejando esparcidos por el suelo los restos contenidos en las mismas. Estos últimos fueron trasladados posteriormente hasta la Colegiata de Pastrana, donde yacen actualmente. 
Justo al lado del panteón, subiendo una pequeña escalera se encuentra el pudridero, donde yacian los cuerpos hasta que sólo quedaban los huesos, momento en el cual estos últimos restos se introducían en una caja de plomo que era colocada en una de las urnas del panteón. También como curiosidad, al inicio de estas escaleras y entrada al panteón se encuentra una pequeña salida secreta, que permitía la huida por un túnel hacia las huertas adyacentes fuera del recinto. 


Iglesia de San Francisco
Escaleras de acceso al panteón


Panteón de la familia Mendoza

Urna funeraria

Acceso al pudridero
Salida secreta




















Concatedral de Santa María


Este templo aparenta ser una iglesia moderna, pero como dice el dicho "las apariencias engañan".
La construcción actual data de finales del siglo XIII o principios del XIV; es considerada como obra mudéjar, siendo el ladrillo y el mampuesto, junto a unos pequeños detalles de cerámica verde, sus materiales más empleados. El exterior nos muestra tres magníficas puertas mudéjares de entrada al templo; una de ellas, la que daba acceso a su antigua sacristía, se encuentra hoy en día condenada. Destaca de su exterior la esbelta torre de ladrillo. En el siglo XV es ya la iglesia más importante de la ciudad, hasta el punto de obtener la consideración de iglesia colegiata. El templo se encuentra rodeado, por sus caras norte y este, de una estilizada galería del denominado como renacimiento alcarreño de principios del siglo XVI. En 1959 adquirió el status de Concatedral.
El interior del templo, nos muestra una planta de tres naves, separadas por fuertes pilastras y arcos de medio punto y sobre el crucero una sencilla cúpula con linterna, construidas a principios del siglo XVII; todo ello de influencia barroca.
El retablo de principios del siglo XVII, está dividido en dos cuerpos y con tres calles, en las que se muestran varias escenas de la vida de Jesús.


Concatedral de Santa María

Concatedral de Santa María
Concatedral de Santa María



Si deseas un folleto descriptivo de la concatedral en PDF, lo puedes descargar en este enlace: Concatedral de Santa María.


Torreón de Alvar Fáñez


Este torreón, debe su nombre al mítico conquistador de la ciudad de Guadalajara, amigo y compañero de batallas, del Cid Campeador. Fué reabierto al público en 2004. Aquí se evoca su leyenda y actualmente alberga el centro de interpretación del escudo de armas y de las murallas de la localidad. De las cuales éste es el resto más representativo.

Torreón de la muralla

Capilla de Luis de Lucena


Justo enfrente de la Concatedral de Santa María, subiendo la cuesta de San Miguel, se encuentra la capilla funeraria de Luis de Lucena, del siglo XVI. Esta capilla es el único resto que se conserva de la iglesia de San Miguel, a la cual estuvo adosada, demolida en 1887 y es una obra maestra mudejar en la arquitectura de ladrillo.
El exterior tiene bajo el alero unas torres cilíndricas que le confieren un aspecto de fortaleza y el interior presenta varias singularidades caprichosas, como la escalera de caracol para ascender al piso superior. También cabe mencionar la decoración pictórica de sus bóvedas.


Capilla de Luis de Lucena

Capilla de Luis de Lucena
Capilla de Luis de Lucena
Si deseas un folleto descriptivo de la capilla en PDF, lo puedes descargar en este enlace: Capilla Luis de Lucena


Palacio de la Cotilla  


Muy cerca de la capilla de Luis de Lucena se encuentra este palacio del siglo XVII que perteneció a los marqueses de Villamejor. Se trata de un edificio de dos plantas, de gran superficie , siguiendo los modelos arquitectónicos de la época, con fachada sencilla de ladrillo visto y portada de piedra caliza blanca blasonada. El interior se articula en torno a un gran patio central, con un corredor sustentado por columnas calizas y capiteles tallados.
A finales del siglo XIX, los marqueses de Villamejor dieron a su palacio un toque oriental siguiendo las modas decorativas que imperaban entonces en Europa y en España. La estancia más valiosa del palacio de la cotilla es el salón del té, una sala principal, dotada de un pequeño escenario flanqueado por dos columnas laterales que albergaban el espacio idóneo para representaciones teatrales y conciertos musicales, actividades propias para el entretenimiento de la nobleza de finales del siglo XIX. Todas las paredes, a excepción de las del escenario, están cubiertas con un papel de arroz pintado a mano original. En él representan distintas escenas de la vida de la China medieval, basadas en leyendas épicas, según el estilo de la dinastía Qing, cuya rareza en España le otorga un valor excepcional. 


Pinturas del salón de té

Pinturas del salón de té
Si deseas un folleto descriptivo del palacio en PDF, lo puedes descargar en este enlace: Palacio de la Cotilla.


Convento de la Piedad y palacio de Antonio de Mendoza


La iglesia del convento y el palacio, delimitan actualmente un jardín abierto a la calle. En el lado izquierdo según se entra se encuentra la portada plateresca de la iglesia del convento, coronada por la escena de la Piedad, obra de Covarrubias. De frente, se encuentra la portada del palacio, concebida como un arco de triunfo, con motivos ornamentales de carácter militar. Las portadas de ambos edificios forman un rincón de alto valor arquitectónico. Ambos edificios fueron construidos en el siglo XVI. En el interior del palacio, sin embargo, el patio constituye el elemento más destacable, con columnas que soportan grandes capiteles originales, donde se sustenta el corredor superior. El recorrido por el claustro permite admirar otros elementos: la escalera y su artesonado y el gran escudo imperial, trasladado aquí en el siglo XIX desde la puerta del Mercado de la plaza de Santo Domingo, ya desaparecida. Actualmente el palacio alberga un instituto de bachillerato.


Palacio de Antonio de Mendoza
Palacio de Antonio de Mendoza - Capitel del patio interior
Escudo imperial de la puerta del mercado


Portada de la iglesia del convento, obra de Covarrubias
Si deseas un folleto descriptivo de la iglesia y el palacio en PDF, lo puedes descargar en este enlace: Folleto iglesia y palacio



Iglesia de Santiago Apostol

Es un edificio de ladrillo, muy sobrio, de estilo mudéjar del siglo XIV con algún aditamento posterior. Formaba parte del monasterio de Santa Clara. Su interior alberga una capilla diseñada por Alonso de Covarrubias y otra de estilo gótico. 

Palacio del infantado


Es el monumento más representativo y icónico de la capital, incluido por la UNESCO en 2015, dentro de la candidatura artística a patrimonio de la humanidad. La historia del palacio del Infantado, de los duques del Infantado, la casa principal de los Mendoza, puede resumirse en cuatro partes: su construcción, iniciada en 1480 y concluida a fines del siglo XV, bajo la dirección de Juan Guas; su reforma, por el quinto duque del Infantado, entre 1570 y 1580, que introdujo los elementos renacentistas; su ruina, a causa de un incendio en 1936, como consecuencia de un bombardeo durante la guerra civil, que destruyó todo el excepcional artesonado mudejar que atesoraba, y, finalmente, su restauración en los años sesenta. A pesar de las desdichas es un edificio que sorprende por su magnificencia y belleza.

También conviene conocer algunas citas históricas que en él tuvieron lugar y que es interesante conocer.  En 1560 se casó en este palacio el rey de España, Felipe II con Isabel de Valois. En 1738 Mariana de Neoburgo, viuda de Carlos II, se instaló en este palacio, donde falleció dos años después. El palacio también fue el lugar de encuentro entre Felipe V y Isabel de Farnesio con motivo de su boda por poderes.

La fachada es gótica, de estilo isabelino, a excepción de la parte superior, repleta de ventanales renacentistas. Toda la fachada está cubierta de cabezas de clavos de piedra o puntas de diamante, de influencia mudéjar, que proporcionan, al caer la tarde un bello contraste entre luces y sombras. La puerta principal de entrada al edificio se encuentra en esta fachada, pero descentrada, situada en el lado izquierdo y flanqueada por dos gruesas columnas cilíndricas. Sobre la puerta se encuentra el escudo de los Mendoza y otros elementos ornamentales.
El patio interior del palacio, denominado patio de los Leones, así denominado por ser éste, su elemento decorativo principal, es rectangular y de una belleza exquisita. Se compone de dos galerías, formadas por arcos rebajados de tres centros: en la inferior, predomina el motivo compuesto por los leones enfrentados; en la superior, el de los grifos alados (animales mitológicos), enfrentados y encadenados. La galería baja, inicialmente, estaba sostenida por columnas helicoidales, como las del piso alto. En 1571, esas columnas fueron sustituidas por las actuales, de estilo dórico, al mismo tiempo que se levantaba más de un metro todo el suelo del patio.
La mayor parte de la decoración interior del palacio ha desaparecido, destruida en el incendio de 1936. Pueden visitarse todavía las salas bajas, decoradas por el artista italiano Rómulo Cincinato entre 1578 y 1580. 
El palacio alberga también un pequeño museo que recoge elementos culturales y patrimoniales de toda la provincia en los campos de la etnografía, las bellas artes y la arqueología.
Palacio del infantado

Puerta principal de acceso
Escudo de la familia Mendoza, sobre la puerta principal


Palacio del infantado

Palacio del infantado - patio de los leones

Palacio del infantado - patio de los leones

Palacio del infantado - patio de los leones

 

Panteón de la Condesa de la Vega del Pozo


A muchas de las personas que circulan por la N-II, cuando circunvalan Guadalajara capital por la autovía les llama la atención un edificio esbelto y alto con un techo rosado que atisban a lo lejos. Pues bien ese edificio es el panteón funerario de la Condesa de la Vega del Pozo. Con decir que es el de dimensiones más grande, de largo, de toda España, pues ya invita a conocerlo y seguro que no te va a defraudar porque es espectacular.
La ciudad de Guadalajara debe al mecenazgo y a la filantropía de María Diega Desmaissieres, duquesa de Sevillano, condesa de la Vega del Pozo, uno de los mejores conjuntos arquitectónicos de finales del siglo XIX. La duquesa, en torno a 1881, encargó a Ricardo Velázquez Bosco (autor del palacio de cristal del retiro madrileño) la construcción de un vasto complejo de edificios, destinado a establecimientos benéficos y a panteón familiar, al sudoeste de la ciudad, a un lado del actual parque de San Roque. Su construcción duró una tres décadas. El panteón, cuya cúpula de cerámica vidriada es uno de los hitos de la ciudad, refleja la influencia del arte del norte de Italia, combinando elementos orientales y occidentales, que dotan al edificio de cierta estampa bizantina. El panteón tiene planta de cruz griega y está dividido en dos partes, la superior dedicada al culto y la inferior con la falsa cripta. En la superior, destaca el altar, presidido por un excelente calvario, pintado por Alejandro Ferrán; en la cripta, el imponente grupo escultórico de dos cuerpos, de Ángel García Díez, que representa el cortejo fúnebre de la duquesa. El cuerpo inferior es el que alberga los restos fúnebres y está esculpido en roca basáltica, muy difícil de tallar. Rodeando al grupo escultórico principal hay diversos nichos en las paredes donde descansan los parientes allegados de la condesa. En todo el edificio, en cada detalle, con insistencia, se revela la riqueza de materiales y la perfección de su acabado. En contraste, en la bóveda de la cripta, de nervadura, casi plana, sobresale el alarde técnico. 


Panteón de la Condesa de la Vega del Pozo
Panteón de la Condesa de la Vega del Pozo


Panteón de la Condesa de la Vega del Pozo

Panteón de la Condesa de la Vega del Pozo

Panteón de la Condesa de la Vega del Pozo

Manuel Andrés

Para saber más:
Guadalajara funeraria - Escritos de Herrera Casado
Concatedral de Santa María - Escritos de Herrera Casado
Capilla de Luis de Lucena - Escritos de Herrera Casado
Antonio de Mendoza, cabeza de dinastía - Escritos de Herrera Casado
Palacio del infantado - Escritos de Herrera Casado
Artículo sobre el Panteón de la  Condesa de la Vega del Pozo

sábado, 12 de noviembre de 2016

Sigüenza

La ciudad de Sigüenza es accesible desde cualquier localización geográfica, mediante buenas carreteras. Para llegar hasta ella y suponiendo que partamos de Madrid, tomaremos la A-2 y sobre el km. 103 tomaremos la CM-1101 que nos conduce a la localidad, distante unos 25 km. más. Si se viene desde Barcelona, hay que tomar el desvío en Alcolea del pinar, sobre el Km. 133 y sumar otros 19 km. desde el desvío hasta Sigüenza. Los visitantes que procedan del norte de la peninsula, pueden acceder desde la N I tomando el desvío sobre el km. 153, después proseguir por la CL-114 en dirección a Ayllón, en Segovía, dejar atrás la población y proseguir por la CL-114, en dirección a la provincia de Guadalajara, donde enlazaremos con la CM-110 que ya nos conducirá hasta Sigüenza.


La verdad es que escribir un artículo sobre la ciudad de Sigüenza, la 2ª o 3ª población más turística de Castilla-La Mancha, con toda la historia y arte que ésta atesora, es una empresa de muy alta responsabilidad. Si buscas profundidad de conocimientos encontrarás otras Web más especializadas para contártelo. Yo como siempre hago en mis artículos, te intento acercar a los lugares que creo que debes visitar, pero este destino pienso que lo debes abordar con la ayuda de un guía especializado que te acompañe en la realización de una visita integral de la ciudad. No obstante intentaré llevarte por los lugares más interesantes para visitar.

 En esta ciudad cursé mis estudios de bachillerato en el colegio "SAGRADA FAMILIA (SAFA)" en régimen de internado, hace ya casi cuatro décadas. Un periodo de 4 años que me permitieron conocer al detalle hasta el mas mínimo recoveco de la población y conocer a sus habitantes. Precisamente ésta fue en el pasado la mayor industria de Sigüenza, sus numerosos colegios e internados (SAFA, JOSEFINOS, MARISTAS, URSULINAS, SAN JOSÉ, SEMINARIO MAYOR, ESCUELA DE MAGISTERIO, ETC.). En total, alrededor de 2500 alumnos cursaban sus estudios, en una población de 4500 habitantes. Ya en aquel entonces la ciudad figuraba entre las joyas turísticas españolas, pero el nº de visitantes no tenía nada que ver con el actual. 

 Empezaré mi recorrido por el edificio más solemne de la ciudad, su catedral. Fué fundada en 1124 por el obispo Bernardo de Agén, después de reconquistar la ciudad a los musulmanes. Las obras se prolongaron durante 7 siglos y diferentes obispos, construyéndose cada parte de la catedral en el estilo que correspondía a su época. Por ello la catedral empezó siendo románica, como podrás comprobar, de este estilo es su fachada principal y las dos torres exteriores cuya finalidad además de religiosa era defensiva. También románicos aunque ya de transición son sus grandes rosetones. Las siguientes reformas posteriores introdujeron en ella el gótico (como podrás apreciar en su nave central). En su última etapa también hizo acto de aparición el barroco como elemento decorativo.


Catedral de Sigüenza
Catedral de Sigüenza
Catedral de Sigüenza
Catedral de Sigüenza
El interior de la catedral está compuesto por una planta de cruz latina. Nada más acceder al templo verás frente a tí un retablo barroco. A las espaldas del mismo se encuentra el coro y frente a éste abrazado por el ábside está el altar mayor. Seguro que ya habrás recabado en la enorme dimensión de las columnas que soportan el peso de los arcos y bóvedas. Pegado a la pared norte de la catedral, a la altura del espacio que separa el coro y el altar mayor, está el retablo de Santa Librada, de gran belleza, ejecutado en piedra caliza.

Casa del Doncel
Enfrente del retablo de Santa Librada se encuentra la capilla del Doncel. En el interior hay varios enterramientos, destacando en el centro del panteón el mausoleo, de los padres del Doncel, sostenido por leones y con estatuas yacentes de ambos, la cabeza de ella sobre un cojín, la de él sobre laureles, indicando que murió guerreando. Destaca también, en el muro, el sepulcro de estilo plateresco de un hermano del Doncel, el cual adquirió la capilla a la familia de La Cerda (antiguos propietarios desde el siglo XIV), con el fin de que sirviera como capilla funeraria para él y sus familiares. Lo más espectacular que encontrarás en esta capilla y en la catedral, es el enterramiento de Martín Vazquez de Arce, el Doncel de Sigüenza, tallado en alabastro policromado, que falleció en la vega de Granada, a la edad de 25 años, luchando contra los moros en octubre de 1486. Su padre pudo recoger el último suspiro de su hijo, y cuenta el anónimo narrador que el moribundo, llorando al comprender su cercano fin y al recordar los deseos de su madre, dijo al caballero, su padre: “Rogad a mi hermano que se mire en mi ejemplo y trate de complacer a nuestra madre dándose al estudio, ya que no lo hice yo. Y porque el haberme alejado de los libros me trajo tan prematuramente a rendir tributo a la muerte, quiero yacer en efigie sobre mi sepultura, teniendo a perpetuidad un libro entre las manos, para que se consideren desagraviados aquellos a quienes agravié, contrariando en vida su gusto y consejos…". El padre y el hermano cumplieron la última voluntad y la obra vio la luz. Esta constituye todo un intento de conferir vida a un ser querido que ya la había perdido y en ese sentido el autor, desconocido a día de hoy, se empleó a fondo. Mira con detenimiento la posición recostada de la figura, el detalle de las hojas del libro que tiene entre sus manos o las venas de sus brazos que azulean ligeramente, así como la finura y el detalle de la cota de malla.


Mausoleo de los padres del Doncel
Sepulcro de Martín Vazquez de Arce, El Doncel de Sigüenza


Sacristía mayor o de las cabezas

Otro elemento de la catedral que conviene visitar es la sacristía mayor o de las cabezas. El interior de la capilla, es de planta rectangular con arcos de medio punto adosados a sus muros, donde está colocado el mobiliario propio de una sacristía, desde estos arcos hay una cornisa donde se inicia la bóveda de medio cañón, completamente cubierta con casetones, en los que están esculpidas más de 300 cabezas representando a personajes de aquella época, desde obispos a monjes, de guerreros a reyes, de campesinos a nobles. En los ángulos de los cuadrantes donde están los relieves de las cabezas hay otras más pequeñas de querubines y otros cuadrantes, alternándose con los anteriores, con rosas. 



El claustro actual es gótico, se encuentra adosado al muro norte en la parte central del edificio de la catedral, tiene planta cuadrangular y reemplaza a otro anterior románico. Sus galerías tienen cada una de ellas siete grandes ventanales ojivales con calados góticos y rejas de la misma época. Estas tienen dos puertas de acceso al patio, donde se encuentra un jardín y una fuente central de piedra. Todos sus muros tienen diversas sepulturas. 

Catedral de Sigüenza - Galería del claustro
Catedral de Sigüenza - Patio del claustro

Tomaremos ahora la calle mayor que une la la plaza mayor y la catedral con el castillo. Es la calle más importante, históricamente hablando, de la ciudad. Hasta el siglo XVIII la mayor parte de sus vecinos eran eclesiásticos y hoy en día es la preferida por los artesanos y algunos restaurantes de carácter minorista, donde respiraras exclusividad. Después de iniciar la subida, a unos 50 metros a nuestra izquierda aparece un callejón que da paso a una de las puertas de la muralla, conocida como "la puerta del sol", la cual recibe dicha denominación por su orientación hacía la salida del sol. Esta puerta hoy en día forma parte de la ruta del Quijote y da acceso a una senda que va bordeando la muralla, en dirección al castillo, también era uno de los accesos que en el pasado utilizábamos algunos de los alumnos de mi colegio para acceder a las instalaciones de recreo y deportivas conocidas como "el Oasis", junto al pinar de Sigüenza. Sin rigor histórico que lo avale, se supone que era también la única puerta de toda la ciudad que no se cerraba por la noche y a la que personas infectadas de peste negra acudirían para ser socorridos y auxiliados con enseres, ropa y alimentos, sin poder estos acceder al interior. 
Plaza Mayor



Iglesia de Santiago
Ahora proseguiremos calle arriba hasta encontrarnos con la iglesia de Santiago, a nuestra izquierda. La iglesia de Santiago se edificó en el siglo XII y se reestructuró en el XIII. Es de portada románica, de una sola nave y con planta de cruz latina. El techo de la iglesia fue reconstruido completamente (hace unos lustros no tenía techo), puesto que este templo sufrió graves desperfectos durante la guerra civil. En sus puertas en el pasado, desde el siglo XIV hasta el XVI, al oir el tañido de la campana, se reunían los vecinos en concejo abierto, ya que en esa época todavía no existían los ayuntamientos. De sus acuerdos y deliberaciones tomaba nota un escribano eclesiástico en un libro de actas.



Iglesia de San Vicente
Volvemos ahora a retomar nuestro ascenso por la calle mayor, hasta alcanzar la travesaña alta , que encontraremos a nuestra derecha y que tomaremos para completar nuestro triángulo románico con la iglesia de San Vicente, que encontraremos en la travesaña unos pasos más adelante a nuestra izquierda. Pero primero, a tu derecha, aparecerá una pequeña plaza, en la que haciendo esquina, al fondo puedes contemplar la casa del doncel de Sigüenza. La advocación de esta parroquia, lo es en conmemoración de la conquista de la ciudad, un 22 de enero de 1124, festividad de San Vicente Mártir. El edificio es de una sola portada, con arquivoltas rícamente decoradas, de estilo mudejar, las cuales descansan sobre columnas con capiteles vegetales. Su interior es de una sola nave con cubierta de madera con detalles románicos que se aproximan al protogótico. Presidiendo el altar mayor podrás encontrar espléndida talla románica policromada de un cristo crucificado y algunas tablas barrocas.


Unos pasos más adelante llegarás a una plaza conocida como la "plazuela de la cárcel". Durante el medievo ésta era la plaza mayor de la localidad, ya que en ella se encontraban los edificios más importantes: La antigua cárcel, el Ayuntamiento y la posada del Sol. En esta plaza además tenía lugar el mercado, ya que se encuentra muy próxima a una de las puertas de la ciudad (la del Hierro), lo que facilitaba la llegada de las mercancias y justo al lado del barrio judío, donde vivían los comerciantes de la ciudad. El edificio del antiguo ayuntamiento todavía se conserva, y restaurado ocupa el espacio norte de la plaza. Tiene en su parte inferior cinco arcos de medio punto y en la superior se encuentra presidiendo el escudo de los reyes católicos, que fueron los que ordenaron su construcción. El escudo principal se encuentra acompañado a ambos lados por el del obispo "Lopez de Carvajal" y por el de la ciudad de Sigüenza. En la parte izquierda de la plaza se encuentra un edificio de nueva planta, que aun conserva en su parte inferior, los restos en forma de arcos, de la antigua posada del Sol.
Plazuela de la carcel
Puerta del Hierro
Si continuamos avanzando por la Travesaña alta hasta su próximo final, nos encontraremos con la puerta del Hierro, que era la puerta principal de acceso a la ciudad en el periodo medieval (siglos XII-XV) y donde se cobraban los tributos por accesos de mercancias para su venta en el mercado semanal. Sobre ella en una hornacina podrás encontrar una imagen de la inmacualda Concepción. Tras franquearla te encontrarás en el barrio judío, del cual nos dan testimonio entre otros elementos, las numerosas estrellas de David que encontrarás en algunos de los aleros de los tejados que todavía las conservan.









puerta del Portal Mayor

Ahora ascenderemos por cualesquiera de las calles circundantes hasta el castillo de Sigüenza, actualmente parador de turismo. Se trata de una fortaleza erigida en el s. XII se presupone que sobre otra fortaleza árabe anterior de dimensiones más modestas. Fue la residencia episcopal hasta mediados del siglo XIX. Una antemuralla da acceso a la puerta principal, del siglo XIV, flanqueada por dos cubos con sus matacanes, y almenas en la parte superior. El gran patio interior recuerda las alcazabas árabes, e igual que en ellas, albergaba la población de Sigüenza en caso de ataque. En el centro permanece el pozo que abastecía de agua a la fortaleza. A lo largo de toda su historia fue asaltado en varias ocasiones, buscando los asaltantes su propia protección o dominio sobre las tierras circundantes. Entre sus asaltos más importantes están: 

- La primavera de 1297 fue tomado, brevemente, por los partidarios de Alfonso de la Cerda, aspirante al trono de Castilla, posteriormente los propios vecinos de la ciudad lo reconquistaron.

- En el siglo XV sufrío hostigamientos por parte de tropas navarras.
- En 1465 Diego López de Madrid se nombró obispo a la muerte del anterior, acuartelándose en él. Pese a que el papa no le reconoció en el cargo, allí resistió tres años. 
- Durante la ocupación napoleónica fue cuartel de las tropas francesas desde 1808. 
- Sirvió de fortaleza en las Guerras Carlistas, por última vez, sufriendo grandes destrozos y siendo abandonado por los obispos como residencia.


Además de a los obispos el castillo alojó también a importantes personajes de su época:
- Pedro I de Castilla encerró en él a su esposa Doña Blanca en 1355, para evitar que sirviera de apoyo a los nobles que querían deponerle del trono. Una de las actividades que se realizan durante las jornadas medievales de Sigüenza es la liberación de Doña Blanca de la torre del castillo, representación que yo te recomiendo contemplar.

 - Durante la Guerra de Sucesión, en 1710, habitó en él, el pretendiente austriaco al trono de España, archiduque Carlos de Austria. 
 - En 1827 albergó al rey Fernando VII y su séquito. Buscaban la solución a la esterilidad de la reina María Josefa Amalia en Sigüenza, pidiendo la protección de Santa Librada. 

Los numerosos avatares históricos dejaron el castillo maltrecho. La puntilla se la dio la Guerra Civil de 1936. La restauración del mismo fue acometida en 1970 y está basada en antiguos planos, cotejados con los restos que quedaban en pie.
El parador tiene una parte de acceso libre, con lo que además de la visita exterior puedes acceder al "hall", Ver desde fuera el ámplio salón medieval, cafetería y patio interior del castillo, quedando restringidas la zona de habitaciones de clientes alojados. Si deseas descargarte una guía del castillo pulsa el siguiente enlace.
Parador de Sigüenza 

En la parte más baja de la ciudad, justo enfrente del que fue mi colegio (SAFA) se encuentra el palacio episcopal de Sigüenza. Además de esta función también es la sede de la antigua Universidad de la ciudad. Durante mi etapa de estudios de secundaria todavía albergaba una escuela de Magisterio con una numerosa matrícula de alumnos. Se trata de un edificio construido durante la primera mitad del siglo XVII, al ampliarse nuevamente los límites de la ciudad. Se trata de un edificio austero, con ventanas y balcones de reja y una portada barroca con doble escalinata. Sobre la puerta, el escudo de la Universidad con el lema “Ex Alto”. En su interior merece destacarse el claustro cerrado con vidrieras, de gran belleza arquitectónica. Junto a este edificio están el Monasterio y la Iglesia de los Jerónimos, orden que tuteló la Universidad hasta el año 1835. Su portada se adorna con un gran balcón, acompañado por los escudos episcopales y el de la Universidad, y sobre la puerta una inscripción dedicada a la ciencia y a la sabiduría. En su extremo se levanta la iglesia en estilo barroco. Este conjunto de edificios actualmente son la sede de la Diócesis de Sigüenza-Guadalajara, del Seminario Mayor y del Archivo Diocesano.

Palacio episcopal

Castillo de Guijosa

A unos 7km. de Sigüenza se encuentra la localidad de Guijosa. Para llegar hasta ella hay que tomar la carretera GU-125, que parte casi del mismo núcleo urbano de Sigüenza. Hace unos años cuando visité por primera vez el castillo, sentí una inmensa pena al ver la ruina del mismo, una más dije de la provincia. Unos pocos años después comenzó su restauración y hoy podrás disfrutar la estampa de un bello castillo, que únicamente podrás contemplar desde el exterior, puesto que no se puede visitar por dentro, de todas formas no te apenes por ello porque su más bella instantánea es desde fuera. Se trata de un castillo ubicado en una superficie plana, es casi una excepción en ese sentido en la provincia, donde prácticamente todos los castillos están en emplazamientos escarpados. Por este último motivo estuvo rodeado de un foso, ya desaparecido. Tiene una alta torre del homenaje en su interior, con ventanas, balcones y matacanes, rodeada de muralla con torreones semicirculares en sus esquinas. La puerta, de arco apuntado, conserva el escudo de Íñigo López de Orozco, que lo mandó construir a mediados del s. XIV y se encuentra tapada en su mitad occidental por una casa que adosó sus muros en el pasado a la entrada. En cuanto a la historia de éste, su primer propietario, que lo mandó erigir, fue asesinado por el rey Pedro I, en represalia por haberse pasado al bando de su rival, Enrique de Trastámara. La fortaleza pasó a ser propiedad de la casa de Medinaceli, y en el s. XV estuvo habitada por el conde Luis de la Cerda. Su hijo Juan de la Cerda lo cedería junto con el resto de sus bienes al duque de Medinaceli, y a sus descendientes, quienes terminarían donándolo al pueblo, y pasando después a propiedad del Ayuntamiento de Sigüenza. Hace algunos años el castillo pasó a manos privadas que lo restauraron con vistas a cobertirlo en un alojamiento rural, al calor de la cercana Sigüenza y su turismo.

Por último si vienes a Sigüenza para estar unos días en la zona hay dos cosas muy próximas que no has de perderte y que yo te recomiendo, que son:
- El Parque Natural del Río Dulce, especialmente en el entorno de Pelegrina y Aragosa. Los mejores estaciones del año para su visita son el otoño y la primavera.
- La Casa de Pìedra de Alcolea del Pinar, toda una demostración del tesón y esfuerzo por alcanzar un logro del ser humano.


Manuel Andrés


Para saber más: